La compañía cárnica JBS anunció el cierre de dos plantas en Estados Unidos ubicadas en Pensilvania y Tennessee debido al aumento de los costos y el deterioro de la rentabilidad en el segmento de carne vacuna. La medida, que implica la reducción de cerca de 2.000 empleos. Oficialmente reportaron que están impulsando una reestructuración, fortaleciendo entre otros, el segmento avícola.
JBS, la mayor empresa cárnica del mundo y el mayor procesador de carne vacuna de Estados Unidos por volumen, anunció que planea cerrar una planta en Souderton, Pensilvania, debido a la escasez de ganado. Posteriormente, se confirmó que el proceso comprende dos plantas y que afectará aproximadamente a 2.000 puestos de trabajo, como parte de una reestructuración de su red productiva que también alcanza a su filial avícola Pilgrim’s Pride. En su comunicación oficial, la compañía atribuye los cambios a la necesidad de mejorar la eficiencia operativa en un contexto de pérdidas crecientes en el segmento de carne vacuna.
El cierre de la planta de Souderton, ubicada en el área metropolitana de Filadelfia, supondrá la eliminación de alrededor de 1.500 puestos de trabajo. JBS cerrará también un segundo establecimiento en Memphis, Tennessee, con una plantilla de unos 200 trabajadores. La empresa indicó que la producción de ambas instalaciones será absorbida por otras plantas de su red.
Leonardo Alencar, analista de XP, aseguró a The Agribiz que el cierre de Souderton debería tener únicamente un impacto regional y no nacional en el mercado de carne vacuna.
Pero, en paralelo, Pilgrim’s Pride anunció el traslado de parte de su producción avícola desde Chattanooga, Tennessee, hacia Ellijay, Georgia, donde la compañía invertirá 75 millones de dólares en la ampliación de una planta. Esta operación implicará el cierre parcial del centro de Chattanooga, específicamente de las operaciones de faena, mientras que otras actividades, como el deshuese, continuarán funcionando. Además, se prevé el despido de 348 empleados. La inversión estará destinada a incrementar la capacidad de producción de pollo deshuesado para productos como tiras de pollo y sándwiches.

Estas decisiones, publica Eurocarne, se enmarcan en un proceso de ajuste de la industria cárnica estadounidense, impulsado por la escasez histórica de ganado bovino, el deterioro de los márgenes de rentabilidad de los frigoríficos y la creciente orientación de las inversiones hacia el segmento avícola. Esta situación ha contribuido, además, a elevar los precios de la carne vacuna para los consumidores a niveles récord.
Los resultados financieros de JBS reflejan la magnitud del impacto. La compañía registró una pérdida operativa ajustada de 279 millones de dólares en sus operaciones de carne vacuna en Norteamérica durante el primer trimestre de 2026, frente a los 158 millones de dólares contabilizados en el mismo periodo del año anterior. Con el objetivo de reducir costos estructurales, JBS integró recientemente sus tres unidades de negocio de carne vacuna en una sola.
“Al invertir donde estamos creciendo y realizar los ajustes necesarios, estamos construyendo una empresa más sólida y resiliente”, declaró Wesley Batista Filho, consejero delegado de JBS USA, replica la web Sitio Porcino.
La compañía indicó, además, que tiene prevista la apertura de una nueva planta avícola en Georgia, con una inversión estimada de 363 millones de euros (400 millones de dólares), como parte de su estrategia de expansión en el segmento avícola.




