Los precios internacionales de los cereales registraron un ligero aumento en febrero, según informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El índice de precios del organismo alcanzó un 1,1 % más que en enero, impulsado principalmente por el encarecimiento del trigo ante riesgos climáticos y tensiones en la región del Mar Negro. Aun así, el nivel general de los precios sigue por debajo del registrado hace un año.
El índice de precios de los cereales de la FAO registró en febrero un promedio de 108,6 puntos, esto es, 1,1 puntos (un 1,1 %) más que en enero, pero aun así siguió estando 4,0 puntos (un 3,5 %) por debajo del nivel alcanzado el año anterior.
Los precios mundiales del trigo subieron un 1,8 % en febrero, respaldados por los informes sobre heladas y los mayores riesgos de destrucción invernal en algunas partes de los Estados Unidos de América y Europa. Las perturbaciones logísticas en la Federación de Rusia y las continuas tensiones en la región del Mar Negro también contribuyeron al aumento, indica FAO.
También subieron los precios internacionales de los cereales secundarios, aunque lo hicieron de forma más moderada. Los precios mundiales del maíz se mantuvieron prácticamente estables, mientras que las cotizaciones de la cebada siguieron fortaleciéndose gracias a la demanda sostenida de suministros australianos por parte de China y a las adquisiciones de los compradores de África del Norte que se abastecen en Europa.
Los precios del sorgo también aumentaron a raíz de la fuerte demanda internacional. El índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz evolucionó al alza en febrero, en un 0,4 %, respaldado por una demanda sostenida de las variedades basmati y japónica.




