La escalada del conflicto en Oriente Medio comienza a sentirse con fuerza en el mercado internacional de fertilizantes. El aumento del precio del gas natural y las restricciones logísticas en puertos estratégicos están elevando los costos y generando incertidumbre en países importadores como los Sudamericanos, una región altamente dependiente del suministro externo.
Los recientes conflictos en Oriente Medio están generando fuertes impactos en el mercado global de fertilizantes, advirtió el Sr. José Carlos de Lima Jr., socio-director de Estrati, en entrevista exclusiva con Carla Méndez para Noticias Agrícolas de Brasil. Según el especialista, la tensión en el Estrecho de Ormuz, vía estratégica para el comercio de hidrocarburos y gas natural, amenaza la disponibilidad de fertilizantes nitrogenados y otros insumos críticos para la agricultura, con efectos que ya se proyectan sobre Sudamérica.
“El cierre parcial de pasos marítimos y las demoras portuarias en países como Qatar y Arabia Saudita están provocando importantes retrasos logísticos y elevando los precios del transporte”, explicó José Carlos. “La disponibilidad de urea y otros fertilizantes esenciales podría reducirse significativamente en los próximos meses”, indica por otro lado PubliAgro Bolivia.
Escasez, precios más altos y dependencia sudamericana
En Band.br especialistas advierten que estos factores ya están elevando el costo de los fertilizantes y presionando a los mercados. El gas natural, insumo clave para la producción de fertilizantes nitrogenados como la urea, ha registrado aumentos de precio en los mercados internacionales, reflejando la presión sobre la oferta energética. Además, la interrupción de la logística de exportación y la falta de embarcaciones disponibles para transportar insumos están provocando cuellos de botella que afectan la producción y distribución global.
Datos de análisis de mercado sostienen que el Oriente Medio concentra un porcentaje significativo del comercio global de fertilizantes nitrogenados y fosfatados (alrededor de 41 % de las exportaciones de urea mundial), lo que convierte a esta región en un actor clave cuya inestabilidad repercute inmediatamente en los precios internacionales.
La situación es particularmente delicada para Sudamérica, que depende en gran medida de fertilizantes importados. Según la fuente Publiagro, los países del “granero sudamericano” enfrentan la posibilidad de mayores costos y márgenes más estrechos en sus cultivos estratégicos si persisten las tensiones en la región productora.
El clima geopolítico impone un riesgo adicional: la prolongación del conflicto podría afectar no solo la logística sino también la infraestructura productiva de fertilizantes en Oriente Medio. Incluso después de un posible cese de hostilidades, la reconstrucción y normalización de la producción podrían tardar semanas o meses, manteniendo los precios altos y la oferta limitada.
“La seguridad del suministro no depende solo del fin del conflicto, sino del tiempo que tomará restaurar la capacidad de producción y transporte en la región”, concluyó José Carlos.
Analistas internacionales citados por El País también coinciden en que el impacto se amplía más allá de los fertilizantes: el conflicto ha provocado alzas generalizadas en el precio del petróleo y del gas, presionando los costos de insumos y transporte, y generando riesgos inflacionarios en economías importadoras de energía y productos agrícolas.





