Representantes de la Cámara Paraguaya de la Industria Láctea (CAPAINLAC) resaltaron que la cooperación internacional, las alianzas público-privadas y el trabajo conjunto entre todos los eslabones de la cadena han sido factores decisivos para la transformación y el crecimiento sostenido del sector lácteo paraguayo. Durante la presentación de los resultados del proyecto de cooperación triangular entre Paraguay, Costa Rica y Alemania, los referentes del gremio afirmaron que la integración seguirá siendo la base para consolidar una producción más competitiva, sostenible e inclusiva.
El presidente de CAPAINLAC, Erno Becker, señaló que el proyecto evaluado representa años de trabajo conjunto con instituciones que, según expresó, han dejado una huella profunda en el desarrollo socioeconómico del Paraguay, haciendo especial referencia a la cooperación alemana y a la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ).
Becker recordó que, a lo largo de las últimas décadas, la cooperación internacional contribuyó a orientar al país hacia una producción más competitiva y sostenible, con énfasis en la protección del medio ambiente y la generación de alimentos de calidad. En ese sentido, destacó que Paraguay logró consolidarse como un país exportador de productos lácteos, gracias al trabajo articulado entre el sector público, el privado y los organismos de cooperación.
“Queremos seguir juntos porque entendemos que la integración, la cooperación y las alianzas son claves para tener una producción competitiva entre pequeños y grandes productores, integrando a todos los actores de la cadena de valor, porque eso hace al bienestar de los pueblos”, afirmó.
“Paraguay ofrece actualmente condiciones favorables para la inversión”
El titular del gremio también valoró el respaldo permanente del Ministerio de Agricultura y Ganadería y del Viceministerio de Ganadería, así como la participación de las instituciones encargadas de la calidad y la inocuidad de los alimentos, resaltando que la competitividad debe ir acompañada de responsabilidad social y sostenibilidad.
Asimismo, sostuvo que Paraguay ofrece actualmente condiciones favorables para la inversión y el desarrollo productivo, gracias a una cultura de trabajo y a perspectivas de crecimiento que, a su criterio, posicionan al país como un destino atractivo para producir y abastecer a mercados internacionales.

Alianzas que transforman
Por su parte, el vicepresidente de CAPAINLAC, Javier González, puso énfasis en el concepto de “alianzas que transforman”, una idea que, según explicó, marcó un cambio de paradigma para el sector lácteo desde 2015.
“Entendimos que un sector no puede ir solo, sino que debe avanzar como una cadena de valor. Ese fue el primer gran cambio: sentarnos todos en una misma mesa para dialogar y construir juntos el futuro de la lechería paraguaya”, expresó.
González señaló que esta decisión permitió comprender las necesidades y perspectivas de los distintos actores, fortaleciendo la colaboración entre el sector privado, el gobierno y las instituciones de apoyo. Destacó, además, la confianza construida a lo largo de más de una década de trabajo conjunto con el Ministerio de Agricultura y Ganadería.
“Hace once años que estamos en la misma mesa trabajando juntos. Eso demuestra el compromiso, la transparencia y la honestidad con la que se ha llevado adelante este proceso”, manifestó.
El valor del intercambio: “Hay cosas que no se pueden cuantificar”
El dirigente también recordó algunos hitos impulsados con el apoyo de la cooperación alemana, entre ellos la creación de la Asociación de Jóvenes Lecheros del Paraguay, surgida a partir de iniciativas desarrolladas en el Chaco.
Asimismo, destacó el valor del intercambio técnico realizado con Costa Rica en el marco de la cooperación triangular, especialmente en aspectos relacionados con sostenibilidad, organización e integración de actores.
“Hay cosas que no se pueden cuantificar. El conocimiento que adquirimos en Costa Rica gracias a esta cooperación no tiene hoy un valor medible, porque es inmenso y se verá reflejado con el tiempo en nuevas políticas, iniciativas y formas de organización”, sostuvo.
Finalmente, González afirmó que la cadena láctea paraguaya tiene un horizonte prometedor si cada uno de los actores continúa cumpliendo su papel y manteniendo el espíritu de cooperación que ha caracterizado al sector durante los últimos años.
“Avizoramos un futuro que puede ser muy bien aprovechado si todos los actores hacemos y cumplimos el rol que nos toca. El desarrollo de esta cadena láctea no tiene más que cosechar buenos éxitos y futuro”, concluyó.



