El índice de la FAO para los precios de los productos lácteos registró en abril un promedio de 119,6 puntos, esto es, 1,3 puntos (un 1,1 %) menos que en marzo y 32,1 puntos (un 21,2 %) por debajo del nivel registrado el año anterior.
El informe indica que el descenso obedeció principalmente a la disminución de las cotizaciones internacionales de la mantequilla y el queso, que compensó con creces los constantes aumentos de los precios de la leche desnatada en polvo, mientras que los precios de la leche entera en polvo se mantuvieron en general estables.
Los precios de la mantequilla bajaron tras dos meses consecutivos de subida, mientras que los del queso continuaron su tendencia a la baja, reflejo principalmente de la abundante oferta de leche en la Unión Europea en su máximo de producción estacional y de una producción de finales de estación en Oceanía superior a la prevista.
Estas condiciones aumentaron la disponibilidad de nata y favorecieron una mayor producción de queso. La constante presión competitiva en los mercados internacionales también lastró las cotizaciones, especialmente las del queso, dice FAO.
Por el contrario, los precios de la leche desnatada en polvo mantuvieron su tendencia al alza, hasta alcanzar su nivel más alto desde octubre de 2022, respaldados por la fuerte demanda de importaciones procedente de África del Norte, el Cercano Oriente y Asia sudoriental.
Mientras tanto, los precios de la leche entera en polvo se mantuvieron prácticamente sin cambios, ya que el descenso registrado en Oceanía, vinculado a una amplia disponibilidad de exportaciones y a una demanda moderada por parte de los principales mercados, incluida China, se vio compensado por el fortalecimiento de las cotizaciones en la Unión Europea.





