Antes de finales de septiembre, los cuatro socios del bloque deberán definir cómo repartir el contingente de cuota de carne correspondiente a 2027 para notificar oficialmente a la Unión Europea dentro del plazo previsto. La discusión sobre la distribución, vuelve a ocupar el centro de la agenda regional.
Aunque se trata de una negociación de carácter comercial y técnico, el escenario está condicionado por diferencias entre los Estados Parte, posiciones contrapuestas sobre los criterios de distribución y un contexto diplomático particularmente complejo entre algunos gobiernos del bloque.
Para Paraguay, cuya posición oficial es un reparto igualitario entre los cuatro países, la negociación tiene implicancias directas sobre el acceso a uno de los mercados de mayor valor para la carne bovina.
Con la entrada en vigor del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a implementarse un contingente arancelario de 99.000 toneladas de carne bovina, que será habilitado de forma gradual durante cinco años.
Durante el período inicial, comprendido entre mayo y diciembre de este año, quedó disponible un volumen parcial compuesto por 6.050 toneladas de carne enfriada y 4.950 toneladas de carne congelada. A partir de 2027 el contingente aumentará en 19.800 toneladas adicionales (55% carne enfriada y 45% congelada) hasta completar el volumen total previsto. Las exportaciones dentro de la cuota pagan un arancel preferencial del 7,5%.
La Unión Europea exige recibir con 90 días de anticipación la notificación sobre la distribución interna de ese contingente, por lo que el Mercosur dispone hasta fines de septiembre para alcanzar un consenso.
Hasta el momento, Paraguay mantiene una posición firme a favor de distribuir la cuota en partes iguales entre los cuatro Estados Parte, equivalente al 25% para cada país.
Sin embargo, esa propuesta no cuenta con el respaldo de Argentina, Brasil ni Uruguay, lo que ha impedido alcanzar un acuerdo incluso para la distribución correspondiente al período inicial de aplicación del acuerdo.
Ante la falta de consenso, una de las alternativas previstas sería aplicar el sistema “first come, first served” (primero llegado, primero servido), mecanismo mediante el cual las exportaciones acceden al contingente en función del orden de ingreso hasta agotar el cupo disponible.
Diversos actores de la cadena consideran que ese sistema introduce incertidumbre para exportadores e importadores y dificulta la planificación comercial.
Pero… la política también influye en la negociación
El contexto político regional añade un elemento adicional de complejidad. La relación entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años, situación que distintos analistas consideran poco favorable para facilitar acuerdos internos dentro del bloque.
Brasil enfrenta además un desafío sanitario. A las diferencias sobre el reparto de la cuota se suma otra variable relevante para el mercado, pues podría enfrentar restricciones para exportar carne a la Unión Europea debido al cumplimiento de requisitos relacionados con el uso de antimicrobianos, situación que eventualmente modificaría la utilización efectiva del contingente europeo.
En ese escenario, el Mercosur conserva la posibilidad de redistribuir internamente las cuotas cuando resulte necesario.
En una conferencia de prensa brindada en la fecha sobre declaraciones del presidente de Brasil que la ciudadanía y el mismo parlamento le exigieron al ejecutivo responder, el canciller paraguayo Rubén Ramírez Lezcano señaló que, pese a las diferencias existentes en el Mercosur, Paraguay mantiene un diálogo permanente con Brasil y que la agenda bilateral continúa activa en materia de comercio, inversiones, integración física y seguridad.
Al ser consultado sobre la situación del bloque por uno de los periodistas, Ramírez Lezcano sostuvo que las negociaciones comerciales forman parte natural del funcionamiento del bloque y que es normal, “Siempre existen tensiones y negociaciones”, afirmó el canciller. Añadió además que, pese a esas diferencias, el Mercosur ha demostrado capacidad para alcanzar resultados concretos.
El sector privado impulsa criterios objetivos
Mientras continúan las negociaciones gubernamentales, el presidente del Foro Mercosur de la Carne (FMC), Mario Balmelli, propuso que la distribución de las cuotas obtenidas mediante acuerdos comerciales responda a criterios objetivos, transparentes, equilibrados, equitativos y justos, considerando además las asimetrías existentes entre los países miembros.
Según el FMC, una distribución equilibrada fortalecería la confianza entre los socios, consolidaría la institucionalidad del bloque y permitiría que todos los países participen de manera armónica de los beneficios derivados de los acuerdos comerciales.
En paralelo, la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) reiteró durante su reunión realizada en el marco de la Expo Paraguay su respaldo a la integración comercial del bloque, aunque advirtió sobre nuevas exigencias regulatorias provenientes de Europa.
La organización sostuvo que los países del Mercosur cuentan con sistemas modernos de trazabilidad capaces de garantizar el origen y la legalidad de la producción agropecuaria, por lo que pidió que esos mecanismos sean reconocidos internacionalmente.





