La producción de pimiento en Paraguay puede alcanzar altos niveles de rentabilidad si se aplican prácticas adecuadas de manejo de suelos, fertilización, riego y control de plagas, afirmó el Ing. Marcial Benítez durante la Feria Agropecuaria San Pedro (FASP) 2025.
Según datos presentados por Benítez, la selección de variedades resistentes a virosis, fitóftora y nemátodos es uno de los factores más críticos para evitar pérdidas. Entre las variedades más recomendadas se encuentran Mirella, Dahra RX, Magali R, Marli R, Martha R y Marielle, todas con distintos niveles de resistencia que aseguran mayor productividad.
El especialista señaló que la preparación del suelo es fundamental. Un análisis de suelo previo permite conocer el pH, los niveles de fósforo, calcio y materia orgánica, información clave para decidir la aplicación de cal y fertilizantes. “Sin análisis de suelo, el productor trabaja a ciegas y corre el riesgo de aplicar fertilización incorrecta, afectando la productividad”, explicó Benítez.
En cuanto al riego y fertirriego, el experto destacó la importancia de controlar el pH del agua, tapar reservorios y ajustar la frecuencia de riego según el tipo de suelo. También recomendó el uso de sustratos de alta porosidad en los semilleros y trasplantes en una hilera por tablón para garantizar un desarrollo radicular adecuado.
Las plagas y enfermedades son otra amenaza para la productividad. Entre las más frecuentes se encuentran pulgón, ácaros, trips, fungusinat, pincha flor y hongos como escleró y antracnosis. “La prevención es clave. Una vez que las plagas o enfermedades entran en la parcela, eliminarlas es mucho más complicado”, advirtió Benítez.
El especialista recomienda a los productores realizar un manejo preventivo, pulverizar preventivamente cada 15 días con fungicidas básicos, ajustar fertilización y riego según vigor de la planta y condiciones del suelo y observar constantemente la parcela y aplicar tratamientos según la situación. Recordando que la producción bien manejada es altamente rentable. Los precios más altos suelen darse de febrero a septiembre, independientemente del tamaño del cultivo.
La clave está en cuidar la calidad del cultivo y aplicar técnicas de manejo preventivo desde la siembra hasta la cosecha, insiste. Con estas estrategias, el productor puede maximizar la eficiencia del cultivo y aprovechar los precios altos del mercado, registrados en Paraguay entre febrero y septiembre.
El Ing. también se refirió a la situación del mercado local, datos que compartiremos en una segunda nota. La charla impulsada por Ocean Quality y Sakata se puede ver completa en COPA TV:



