El mercado internacional del azúcar atraviesa un período de fuerte volatilidad impulsado por la incertidumbre sobre la oferta futura. Factores climáticos, cambios en el destino de la caña de azúcar y posibles reducciones en la producción de importantes países exportadores están generando presión sobre los precios internacionales, que en mayo alcanzaron su nivel más elevado de los últimos meses, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El índice de precios del azúcar de la FAO registró en mayo un promedio de 95,1 puntos, con un aumento de 6,6 puntos (un 7,5 %) desde abril, y alcanzó su nivel más alto desde octubre de 2025, aunque se mantuvo 14,3 puntos (un 13,1 %) por debajo del nivel registrado hace un año.
El aumento se debió principalmente a la preocupación por una previsible reducción de la oferta mundial de azúcar en los próximos meses.
En las principales regiones productoras del sur del Brasil, los datos que mostraban una menor proporción de caña de azúcar destinada a la producción de azúcar despertaron expectativas de que se produjera una mayor desviación hacia el etanol, lo que dio estímulo a los precios mundiales del azúcar.
Sin embargo, la intensa molienda de caña de azúcar en la segunda quincena de abril impulsó la producción de azúcar y limitó la presión alcista.
La preocupación por que las condiciones de El Niño pudieran afectar negativamente a la producción de azúcar en la India y Tailandia en 2026/27, lo que podría reducir las disponibilidades exportables a nivel mundial, hizo subir todavía más los precios.



