El mercado del arroz atraviesa una etapa de transición, con precios que comienzan a recuperarse y se sitúan actualmente entre USD 215 y USD 244 por tonelada, aunque todavía condicionados por factores como la evolución de la producción, el comercio internacional y el tipo de cambio regional, los niveles actuales continúan por debajo de los necesarios para garantizar la rentabilidad del sector, según los analistas.
Para Paraguay, este escenario es clave, ya que el mercado local está estrechamente vinculado a la dinámica brasileña. Brasil actúa como un importante formador de precios en la región, influyendo directamente en las decisiones productivas y comerciales del sector arrocero paraguayo.
El mercado del arroz en Brasil muestra señales de recuperación en el inicio de 2026, con un leve repunte en los precios tras un 2025 marcado por fuertes caídas. Actualmente, el valor del arroz en cáscara se ubica entre USD 215 y USD 244 por tonelada, según datos del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea), tomando como referencia el indicador CEPEA/IRGA-RS.

Estos valores corresponden a precios de entre 53,74 y 61 reales por bolsa de 50 kilos, considerando un tipo de cambio cercano a 5 reales por dólar y una equivalencia de 20 bolsas por tonelada. El incremento refleja un cambio de tendencia en los primeros meses del año, incluso en plena cosecha, un período en el que habitualmente predominan las bajas.
Durante marzo, los precios en Rio Grande do Sul registraron un aumento superior al 11 % respecto a finales de febrero, impulsados por una demanda firme. Sin embargo, la dinámica comercial se mantuvo limitada, con negociaciones esporádicas y en volúmenes reducidos. Esta situación responde, por un lado, a la reticencia de los productores a vender ante márgenes aún ajustados y, por otro, a la cautela de los compradores.
A pesar de la recuperación, los niveles actuales continúan por debajo de los necesarios para garantizar la rentabilidad del sector, según los analistas. En este contexto, muchos productores priorizaron las labores de cosecha tras la disminución de las lluvias, participando poco en el mercado spot, mientras que solo aquellos con mayores necesidades de liquidez realizaron operaciones puntuales.
El repunte se produce luego de un 2025 especialmente negativo, en el que los precios del arroz en Brasil cayeron cerca de un 40 %, afectados por una elevada oferta global, exportaciones débiles y una demanda interna relativamente estable.
De cara a los próximos meses, el panorama sigue siendo incierto. Las bajas rentabilidades del ciclo anterior podrían derivar en una reducción del área sembrada en la campaña 2025/26, lo que eventualmente ajustaría la oferta y contribuiría a sostener los precios en el mediano plazo.






