La carne bovina mostró señales mixtas en el último informe de la FAO, en diciembre los precios internacionales registraron una de las caídas más pronunciadas entre todas las categorías cárnicas, arrastrados por la debilidad de las cotizaciones en Australia, donde la sequía redujo la cabaña ganadera pero aumentaron la oferta de animales para faena, presionando los valores a la baja. Sin embargo, en el balance de 2025, la carne vacuna se ubicó claramente por encima del año anterior, impulsada por la fuerte demanda mundial de importaciones y las limitadas disponibilidades exportables, en un contexto de mayor incertidumbre asociada a brotes de enfermedades animales y tensiones geopolíticas.
El índice de precios de la carne de la FAO registró en diciembre un promedio de 123,6 puntos, es decir, 1,7 puntos (un 1,3 %) menos que su valor revisado de noviembre, pero aun así se ubica 4,1 puntos (un 3,4 %) por encima del nivel alcanzado hace un año.
Los precios disminuyeron en todas las categorías de carne, siendo los de las carnes de bovino y aves de corral los que más descendieron. La bajada de los precios mundiales de la carne de bovino obedeció a la mayor debilidad de las cotizaciones en Australia, donde las condiciones secas propias de la estación llevaron a que se redujera la cabaña ganadera, lo que hizo que aumentara la disponibilidad de ganado para el sacrificio y ejerció una presión a la baja sobre los precios.
Las cotizaciones internacionales de la carne de aves de corral disminuyeron, ya que la abundante oferta para la exportación contrarrestó la demanda mundial de importaciones. Los precios de la carne de ovino se redujeron ligeramente debido a la mayor oferta estacional que ingresó al mercado pese a la sólida demanda mundial de importaciones permanente. Los precios de la carne de cerdo disminuyeron ligeramente, impulsados por la mayor debilidad de las cotizaciones en la Unión Europea ante la atonía de la demanda mundial.
En lo que respecta a 2025 en su conjunto, el índice de precios de la carne de la FAO alcanzó un promedio de 123,2 puntos, esto es, 6,0 puntos (un 5,1 %) más que en 2024, sostenido por la firme demanda mundial de importaciones y la mayor incertidumbre en los mercados ligada a los brotes de enfermedades animales y las tensiones geopolíticas.
Los precios mundiales de las carnes de bovino y ovino aumentaron de forma acusada respecto del año anterior, a raíz de la fuerte demanda de importaciones y las limitadas disponibilidades exportables. Por el contrario, los precios de la carne de cerdo disminuyeron, como consecuencia de la menor demanda mundial de importaciones, mientras que los precios de la carne de aves de corral bajaron ligeramente a causa de la abundancia de la oferta.


