El sector de ganadería cerró el 2025 con un crecimiento moderado pero sostenido, reafirmando su relevancia dentro del entramado productivo nacional. Según el informe de Cuentas Nacionales Trimestrales (CNT), la actividad registró un aumento interanual de 3,9% en el cuarto trimestre y acumuló una expansión de 6,0% en el año.
El desempeño positivo del sector estuvo explicado principalmente por un mayor nivel de faena de cerdos y aves, así como por el incremento en la producción de leche cruda y huevos. No obstante, estos avances fueron parcialmente contrarrestados por una reducción en el faena de bovinos, lo que limitó un crecimiento más acelerado.
En términos de evolución anual, la ganadería mostró una trayectoria de crecimiento más estable en comparación con la agricultura, con tasas positivas a lo largo de los trimestres, aunque con una desaceleración hacia el cierre del año. Este comportamiento refleja una estructura productiva más diversificada, pero también expuesta a ajustes en segmentos clave como el bovino.

El sector forma parte del agregado de “Ganadería, Forestal, Pesca y Minería”, que también evidenció desempeños favorables en actividades extractivas como la producción de piedras y arenas, contribuyendo al resultado global del grupo.
Desde la perspectiva macroeconómica, la ganadería tuvo una incidencia positiva en el crecimiento del PIB, aunque menor en comparación con sectores como agricultura y servicios. Su aporte sigue siendo estratégico, especialmente por su vínculo con la industria cárnica, el mercado externo y el empleo rural.
En el balance general, la economía paraguaya registró un crecimiento de 6,6% en 2025, con una expansión interanual de 6,2% en el cuarto trimestre. Este resultado estuvo sustentado por el dinamismo de la demanda interna, el consumo privado y la inversión, así como por el desempeño positivo de todos los sectores productivos, incluyendo la ganadería





