Inicia zafra de trigo 2026 y ante disminución de área de siembra, Fecoprod sugiere avanzar en genética adaptada

Se realizó el acto oficial de inicio de la zafra de trigo 2026 y durante el evento, el presidente de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod), Alfred Fast, advirtió que la intención de siembra podría caer este año por la baja sostenida de los precios internacionales y las dificultades climáticas registradas en las últimas campañas. En ese contexto, planteó la necesidad de apostar al mejoramiento genético y al desarrollo de materiales más adaptados a las condiciones productivas del país.

“En 2024 teníamos más o menos 380 mil hectáreas y en 2025 estimamos unas 390 mil hectáreas. El promedio de cosecha fue bueno en los últimos años, pero este año estimamos que va a ser menos y quiero explicar un poquito por qué eso”, señaló.

Detalló que desde 2012 el país registró superávit de producción y mantuvo exportaciones constantes de trigo. En la zafra 2024, Paraguay exportó cerca de 600 mil toneladas por un valor de 135 millones de dólares. Mientras que en la actual zafra 2025, ya se enviaron al exterior 330 mil toneladas por un valor de 70 millones de dólares.

No obstante, Fast alertó sobre la caída sostenida de los precios internacionales. “Desde prácticamente el 2020-2021 bajan los precios de venta del producto. Hoy estamos en los primeros siete meses de esta campaña con un promedio de 214 dólares por tonelada para exportación. Eso significa que para el productor es un poco menos todavía. El año pasado fue 239 dólares y el anterior fue más. Hay una tendencia bajante y parece que es cíclico”, indicó.

El lanzamiento de la zafra de trigo este año se realizó en la Cooperativa Raúl Peña.

“El productor planta lo que al final le va a rendir bien”

El titular de Fecoprod sostuvo que la menor rentabilidad impacta directamente en las decisiones de siembra. “Nosotros no tenemos subsidios ni algo que facilite al productor sobrevivir. El productor es muy inteligente y planta lo que al final le va a rendir bien. Eso es sentido común”, afirmó.

Otro de los factores que mencionó es el impacto que tiene el trigo sobre el calendario agrícola de la soja. Explicó que en los últimos años la cosecha tardía del cereal retrasó la implantación de la oleaginosa, afectando posteriormente los rendimientos debido a períodos de déficit hídrico durante el llenado de granos.

“Ya no podemos plantar temprano la soja en esas áreas y en los últimos años justamente esos cultivos tuvieron problemas de falta de agua en el llenado de grano, especialmente la soja. Entonces la soja rindió menos y eso también afecta al productor dentro de la rotación”, explicó.

“Paraguay necesita materiales de ciclo más corto”

Ante este escenario, Fast planteó como desafío principal el desarrollo de nuevas variedades de trigo adaptadas a las condiciones locales. Dirigiéndose a técnicos e instituciones vinculadas a la genética del cereal, sostuvo que Paraguay necesita materiales de ciclo más corto, con mayor tolerancia a enfermedades y buen potencial industrial.

“Tenemos que ver qué ciclos de trigo podemos tener que se adelanten un poco, que tengan muy buena resistencia o por lo menos tolerancia a la piricularia y otras enfermedades, y que además de buen rendimiento tengan buena calidad para molinar”, expresó.

Incluso comentó que algunos productores analizan adelantar la época de siembra para escapar de las heladas durante la floración y el cuajado de granos, aunque advirtió que ello abre otro problema relacionado con las altas temperaturas.

“Tenemos condiciones de mucho calor y debemos ver cómo ese trigo va a resistir eso. Son ideas que manejan productores y empresas y tenemos que analizar cómo encajar ahí”, señaló.

“Limitar la exportación puede matar el cultivo”

Pese a las dificultades, Fast remarcó la importancia estratégica del trigo para Paraguay. Resaltó que el cereal cumple un rol fundamental dentro de la rotación de cultivos, contribuye a mantener parcelas limpias para los cultivos posteriores y además tiene un valor especial para el país. “Somos uno de los pocos países subtropicales que está plantando trigo, abasteciendo todo el país e incluso exportando excedentes”, afirmó.

En ese contexto, defendió la necesidad de mantener abiertas las exportaciones de excedentes agrícolas, advirtiendo que cualquier restricción podría afectar seriamente al sector productivo. “Si nosotros vamos a tratar de limitar la exportación, eso puede matar el cultivo. Tenemos que tener bien claro en nuestras políticas de gobierno el mercado libre, porque eso hace que podamos producir la cantidad que necesitamos aquí y exportar los excedentes”, manifestó.

Finalmente, el presidente de Fecoprod reconoció la incertidumbre climática que enfrenta cada campaña triguera y alentó a los productores a seguir apostando por el cultivo. “No sabemos cómo van a venir las heladas ni las condiciones climáticas, pero les deseo a todos los productores que puedan seguir con ánimo. Ustedes saben muy bien qué áreas van a sembrar y cómo invertir. Nosotros, desde los gremios y junto con los entes públicos y privados, vamos a defender al sector”, expresó.

Fast cerró su discurso deseando una exitosa campaña de siembra 2026, con buenas condiciones climáticas y una cosecha abundante y de calidad.

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