El ministro de Agricultura y Ganadería Carlos Giménez aseguró que Paraguay tiene actualmente capacidad suficiente para abastecer el mercado interno de tomate y que el precio al consumidor no debería superar los 13.000 a 15.000 guaraníes por kilo. Desde la institución sostienen que el encarecimiento no se originó en la finca, sino en la cadena de comercialización. Afirmó que el mercado nacional está cubierto aunque el producto no llegue al mercado de Abasto. La importación se habilitó por una semana.
Según Giménez, el precio en origen se mantuvo estable entre 7.000 y 8.000 guaraníes por kilo. Como referencia, indicó que cuando la caja de tomate supera los 120.000 guaraníes en el mercado mayorista, equivalente a unos 10.000 a 11.000 guaraníes por kilo, se analizan medidas como la habilitación temporal de importaciones.
En los últimos días se autorizó la importación por una semana, (en curso) mientras se evalúa el comportamiento del mercado.
El Ministerio impulsó una rueda de negocios entre productores y la Cámara Paraguaya de Supermercadistas (Capasu) para que puedan vender de forma directa, reducir intermediarios y estabilizar precios.
El ministro afirmó que la iniciativa generó malestar en algunos importadores, que podrían perder participación en el negocio pero aclaró que la política no busca perjudicar a los importadores, sino fortalecer la producción nacional y avanzar hacia la autosustentabilidad. “No podemos imponer precios, pero apelamos a la conciencia. La única manera de desenmascarar la especulación es generar vínculos directos entre productores y compradores”, afirmó.

El sector mueve alrededor de 1.400 millones de guaraníes por día, considerando un precio promedio de 7.000 guaraníes por kilo.
El ministro también explicó que al inicio del año lectivo se produce un aumento repentino de la demanda, ya que se preparan más de un millón de platos de comida diarios. Ese pico puede generar subas temporales en los precios debido a la ley de oferta y demanda.
No obstante, reiteró que el consumidor paraguayo se acostumbró durante años a pagar 5.000 o 6.000 guaraníes por kilo, valores que en muchos casos ni siquiera cubrían los costos de producción. “No es sostenible que el productor trabaje para perder”, sostuvo, pidiendo comprensión a los consumidores.
Golpe al contrabando y precio justo para el consumidor
Otro punto señalado fue el combate al ingreso ilegal de tomate, que según el ministro, perjudicó durante años a los productores nacionales. Se realizan controles e incautaciones, incluso con apoyo de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), en zonas productivas como Caaguazú.
El ministro afirmó que el Gobierno no apañará prácticas irregulares y que incluso se detectaron casos de supuestos productores que también operaban como importadores. Para el control, la cartera utiliza herramientas tecnológicas que permiten conocer la capacidad productiva de cada finca y los volúmenes cosechados.
De acuerdo con la proyección oficial, si el productor vende a 8.000 guaraníes y el supermercado aplica un margen aproximado del 30 %, el precio final debería ubicarse entre 12.000 y 15.000 guaraníes por kilo. “Lo que no puede ocurrir es que llegue a 18.000, 19.000 o 20.000 guaraníes”, enfatizó.
El Ministerio sostiene que la distorsión de precios no se originó en el campo, sino en otros circuitos comerciales. Con la nueva estrategia, el Gobierno busca garantizar un ingreso justo para el productor y un precio razonable para el consumidor, en un producto considerado sensible dentro de la canasta básica.



