Las lluvias oportunas, incluso en meses en los que no suelen registrarse, junto con temperaturas moderadas, favorecieron un desarrollo uniforme de los cultivos en distintas regiones productivas. Este escenario permitió alcanzar rindes superiores a los observados en campañas recientes, según los primeros reportes de campo, indica el informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
“Hasta ahora no me enteré de ningún problema. Las parcelas que ya terminaron su ciclo se están cosechando bastante bien, con buenos rendimientos”, señaló Blanca Saiki, productora del departamento de Itapúa. Si bien el panorama general es positivo, el principal desafío para las próximas semanas será el comportamiento de las lluvias, que podrían retrasar la cosecha en las áreas ya listas para el trillado. En contraste, las precipitaciones beneficiarían a los cultivos que aún continúan en carga de vainas. “La verdad es que este año parece que está viniendo un poco mejor que en años anteriores para los productores”, agregó.
Con una percepción similar, Carlos Pieta, productor de Santa Rita, destacó los resultados obtenidos en su establecimiento. “En nuestra chacra ya cosechamos aproximadamente el 40%, con rindes cercanos a los 5.000 kilos por hectárea. Sembramos más temprano, no nos faltó lluvia y tenemos una linda cosecha este año”, afirmó. En la zona, se estima que la cosecha ya supera el 50% del área sembrada, con la mayor parte de los lotes con el ciclo productivo concluido. En cambio, los cultivos implantados sobre rastrojo de trigo presentan mayor retraso y dependen de nuevas lluvias para completar su desarrollo. “Ahora tenemos un poco de falta de lluvia. En la zona sur hay algo, pero la zona norte sufrió un poco más”, explicó el productor.
Los lotes que actualmente están siendo cosechados muestran buena calidad de grano y rendimientos satisfactorios. Sin embargo, el contexto comercial plantea precios deprimidos, lo que impacta en la rentabilidad final. “Aunque los precios están bajos, hay soja para vender. Entonces, el resultado sigue siendo interesante este año”, señaló Pieta, al tiempo de remarcar el buen desempeño productivo general. “En general, creo que Paraguay necesitaba una o dos lluvias significativas. Pero este año podríamos hacer la mejor cosecha del país”, concluyó.
El informe de UGP indica que uno de los principales desafíos del mercado actual es la combinación de precios bajos con un premio negativo, lo que termina profundizando la presión sobre los valores recibidos por el productor.
Este informe incluido en su último boletín semanal confirma también lo dicho por varias consultoras y observadores que aseguraron que las temperaturas frías ralentizaron el ciclo productivo de la zafra, provocando una cosecha más tardía. Esta situación reduce la ventana de siembra, especialmente para quienes cultivaron soja después del trigo. Además, la falta de lluvias dificulta el inicio de la implantación, por lo que las precipitaciones serán determinantes para asegurar una campaña de zafriña exitosa.




