La Comisión Europea intentará disipar las preocupaciones de algunos miembros de la Unión Europea sobre el acuerdo de libre comercio planeado con Mercosur, que se ha estado preparando durante 25 años y podría firmarse la próxima semana, mientras quienes están en contra siguen con manifestaciones en distintos puntos de Europa.
La Agencia Reuters informó que los partidarios del acuerdo argumentan que será el mayor de la UE en términos de reducciones arancelarias y que es vital para impulsar las exportaciones obstaculizadas por los aranceles de importación estadounidenses y para reducir la dependencia de China al asegurar el acceso a minerales esenciales.
El Comité Ejecutivo, con el apoyo de países como Alemania y España, necesita obtener la mayoría de los 15 miembros de la UE, que representan el 65 % de la población de la UE, para autorizar al bloque a firmar el acuerdo. Sin embargo, aún necesitará el apoyo del Parlamento Europeo.
Se espera que los comisarios europeos de agricultura, comercio y salud ofrezcan garantías en una reunión el miércoles con los ministros de agricultura nacionales en Bruselas sobre la futura financiación para los agricultores bajo la Política Agrícola Común del bloque, junto con una revisión de los controles de importación, incluidos los niveles máximos permitidos de residuos de pesticidas.
Divisiones en la UE frente al acuerdo con Mercosur por presión de agricultores
En el reporte de Reuters que se completó con aportes de Padraic Halpin en Dublín, Sybille de la Hamaide y Gus Trompiz en París, el mes pasado, Italia y Francia, frustraron las esperanzas de una firma en diciembre, al afirmar que no estaban dispuestos a apoyar el pacto hasta que se abordaran los temores de los agricultores a una afluencia de productos básicos baratos del Mercosur, incluida la carne de vacuno y el azúcar. El martes, la Comisión pareció haber obtenido el apoyo de Italia tras proponer acelerar la financiación de 45.000 millones de euros a los agricultores.
Polonia y Hungría siguen oponiéndose al acuerdo, y Francia también sigue criticándolo, estos países enfrentan manifestaciones de agricultores en diversos frentes. En la fecha, 7 de enero, a través de las redes sociales se ha reportado la marcha de miles de maquinarias agrícolas desde Toulouse rumbo a París para manifestarse específicamente contra el tratado.
Irlanda, un importante productor y exportador de carne de vacuno, ha sugerido, sin embargo, que podría apoyar el acuerdo. El primer ministro, Michael Martin, declaró el miércoles que Irlanda está trabajando con países afines, como Italia y Francia, y que las salvaguardias contra posibles aumentos de las importaciones son esenciales para asegurar el apoyo.
“Hay más trabajo por hacer antes de que haya discusiones entre gobiernos sobre esto… Tenemos preocupaciones sobre el Mercosur, pero se han logrado muchos avances en los últimos 12 meses, eso hay que decirlo”, dijo Martin a los periodistas en un viaje a China, reporta Reuters.
Sin embargo, la ministra de Agricultura francesa, Annie Genevard, dijo que incluso si los miembros de la UE apoyan el acuerdo, Francia seguirá luchando contra él en el Parlamento Europeo, cuya aprobación también será necesaria para que el acuerdo entre en vigor.
“Este no es el final de la historia… Mi intención es concienciar a los miembros del Parlamento Europeo y a otros”, declaró el miércoles en la radio France Info. “Mientras la batalla no haya terminado, no estará perdida”.



