“No pedimos privilegios, pedimos equidad”: Santiago Peña sobre las cuotas de carne del Mercosur hacia la Unión Europea

Santiago Peña, presidente de la República de Paraguay

“Yo no presté el voto de Paraguay para que el bloque se beneficiara y luego dejáramos la integración de lado. Lo presté porque creo en esto, porque creo en todos nosotros, en todos nosotros juntos. Por eso el Paraguay sostiene su posición sobre la distribución de las cuotas”. Con esa definición, el presidente Santiago Peña instaló en la Cumbre de Presidentes del Mercosur el principal planteo de Paraguay respecto a la implementación del acuerdo comercial con la Unión Europea: una distribución equilibrada de los contingentes arancelarios para productos sensibles, especialmente carne bovina enfriada, carne bovina congelada y arroz.

Lejos de cuestionar el acuerdo alcanzado entre ambos bloques, considerado un hito tras más de 25 años de negociaciones, Paraguay reafirmó su respaldo al proceso de integración regional, aunque advirtió que el éxito de esa apertura comercial dependerá de que los beneficios sean distribuidos bajo criterios de equidad entre los Estados Parte.

“Cuando hablamos de cuotas no pedimos privilegios, pedimos equidad”, afirmó Peña, al advertir que las diferencias estructurales entre las economías del Mercosur deben ser consideradas durante la implementación del acuerdo. “La cancha no está nivelada para todos por igual. No tenemos el mismo mercado, ni las mismas industrias, ni la misma logística”, añadió.

El mandatario sostuvo que Paraguay acompañó el cierre del acuerdo porque cree en el proceso de integración regional, pero reconoció que, una vez concluida la negociación, surgieron diferencias respecto a la distribución de los beneficios. “A Paraguay le ha quedado un sabor amargo sobre la implementación de ese acuerdo”, expresó, al señalar que el país apoyó el consenso para que todo el bloque avanzara y espera el mismo compromiso cuando se trata de corregir las asimetrías internas.

Para el Gobierno paraguayo, el debate trasciende la administración de los cupos de exportación. La forma en que se asignen los contingentes será determinante para consolidar el proceso de industrialización, atraer inversiones y ampliar la capacidad exportadora de sectores estratégicos como la cadena cárnica.

En esa línea, Peña sostuvo que “no estamos decidiendo únicamente cómo administrar unas cuotas; estamos decidiendo qué clase de Mercosur queremos dejarles a las próximas generaciones”.

El presidente recordó además que Paraguay afronta costos logísticos superiores por su condición de país sin litoral marítimo, una realidad que, a su criterio, debe ser considerada en la aplicación del acuerdo. “Somos un país sin litoral marítimo y esa condición nos impone costos logísticos mucho más elevados que los de cualquier otro miembro del bloque. Cada contenedor que sale del Paraguay carga con cientos de kilómetros y con un sobrecosto que el resto no paga”, afirmó.

Añadió que el Mercosur nació reconociendo esas diferencias estructurales. “No pedimos ventajas; pedimos el espacio para desarrollarnos; el mismo que ustedes tuvieron en su momento”, enfatizó.

La carne, en el centro de la negociación

Tras la cumbre, durante una conferencia de prensa, el canciller Rubén Ramírez Lezcano explicó sobre el tema que la negociación se concentra principalmente en tres de los nueve productos sujetos a contingentes arancelarios dentro del acuerdo con la Unión Europea: carne bovina enfriada, carne bovina congelada y arroz.

Según explicó, los contingentes aumentarán gradualmente cada año y, en el caso de la carne bovina, el volumen inicial asciende a 6.000 toneladas para todo el Mercosur durante el primer año de aplicación: “Lo que nosotros queremos es que esa distribución sea en partes iguales, considerando los esfuerzos que hemos hecho en las negociaciones comerciales”, señaló.

El canciller explicó que, mientras no exista un acuerdo interno sobre la asignación de esos contingentes, regirá el mecanismo First Come, First Served, mediante el cual accederán primero quienes obtengan las licencias de importación emitidas por la Unión Europea.

Rubén Ramírez Lezcano, Canciller Nacional durante la presentación del informe de la presidencia pro témpore paraguaya.

¿Para qué sirve un acuerdo de libre comercio que reproduce las asimetrías que ya existen en lugar de corregirlas?

A criterio de Paraguay, ese esquema puede generar distorsiones comerciales. “Puede ir en detrimento, en primer lugar, de la competitividad de los productos del Mercosur y, en segundo término, de los precios que finalmente se negocien con los compradores europeos”, advirtió Ramírez Lezcano, al señalar que la competencia entre exportadores del propio bloque podría trasladar parte del beneficio arancelario hacia los importadores europeos.

En ese contexto, Peña recordó que Paraguay atraviesa un proceso de industrialización más reciente que el de las principales economías del Mercosur y que el acceso efectivo a nuevos mercados constituye una herramienta para acelerar ese desarrollo.

“¿Para qué negociamos con Europa si el acceso a nuevos mercados no ha de servir para desarrollar lo que aún no está desarrollado? ¿Para qué sirve un acuerdo de libre comercio que reproduce las asimetrías que ya existen en lugar de corregirlas?”, planteó el presidente Peña.

También sostuvo que el crecimiento económico registrado por Paraguay no elimina las brechas estructurales con el resto del bloque. “Es cierto, el Paraguay es la economía que más crece, pero estamos corriendo desde atrás en la carrera del desarrollo”, afirmó.

La Cuota Hilton, el antecedente que explica la posición paraguaya

Rubén Ramírez Lezcano recordó que, durante las negociaciones multilaterales del GATT que dieron origen a la Cuota Hilton, Paraguay aún no integraba ese sistema comercial. El país se incorporó posteriormente, con la creación de la Organización Mundial del Comercio mediante el Acuerdo de Marrakech, situación que derivó en una asignación considerablemente menor respecto de los demás socios del Mercosur.

Mientras Argentina, Brasil y Uruguay cuentan con volúmenes históricos significativamente superiores dentro de ese régimen, Paraguay dispone de apenas 1.000 toneladas: “Es lo que nosotros queremos: una distribución de estas preferencias arancelarias equilibrada y equitativa”, sostuvo el canciller, al explicar que el planteo paraguayo busca evitar que esa situación histórica vuelva a repetirse en los nuevos contingentes previstos en el acuerdo con la Unión Europea.

En el cierre de su intervención, Peña resumió la posición paraguaya con una definición que marcó el tono del debate regional: “Sin justicia no puede haber Mercosur, no puede haber integración, no puede haber amistad genuina entre nosotros”.

La primera revisión del mecanismo de distribución está prevista para octubre de este año. El Canciller Rubén Ramírez Lezcano adelantó que en esa instancia, Paraguay volverá a plantear una distribución consensuada de los contingentes, con el objetivo de alcanzar un esquema que refleje criterios de equilibrio entre los Estados Parte.

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