La actividad manufacturera creció 3,7% interanual en el trimestre y acumuló una expansión de 5,6% en 2025. El resultado estuvo sostenido por la mayor producción en rubros como aceites, lácteos, molinería, bebidas, papel, minerales no metálicos, metales comunes, maquinaria y equipos. Sin embargo, el desempeño fue parcialmente compensado por caídas en segmentos como carnes, azúcar, textiles, madera y productos químicos.
El sector de electricidad y agua registró uno de los mayores incrementos, con una expansión interanual de 13,2% y un crecimiento acumulado de 10,9%. Este comportamiento estuvo explicado principalmente por una mayor generación de energía en las binacionales, asociada a un aumento del caudal hídrico del río Paraná, así como por el crecimiento sostenido en distribución eléctrica, provisión de agua y saneamiento.
La construcción, por su parte, mostró un crecimiento interanual de 4,3% y acumuló 6,2% en el año, impulsada por un mayor ritmo de ejecución de obras públicas y privadas. Este dinamismo se reflejó en el incremento de la demanda de insumos, especialmente de origen nacional.
El sector servicios también mantuvo un desempeño sólido, con un crecimiento de 5,7% interanual y 6,3% acumulado. Se destacaron los servicios financieros, transporte, comercio, telecomunicaciones, servicios a empresas y actividades vinculadas al turismo y consumo de hogares.
Desde el enfoque de la demanda, la expansión económica estuvo impulsada por la demanda interna, que creció 6,7% interanual. El consumo privado aumentó 5,7%, mientras que la formación bruta de capital fijo creció 1,3%, acumulando nueve trimestres consecutivos de expansión. En contraste, el consumo del gobierno cayó 2,6% y las exportaciones netas tuvieron una incidencia negativa.
En el sector externo, las exportaciones crecieron 1,4%, impulsadas por productos industriales y agroindustriales como aceites, harinas y maquinaria, mientras que las importaciones aumentaron 3,3%, principalmente por mayores compras de bienes de capital, productos químicos y vehículos.
En cuanto a los sectores primarios, la agricultura registró un crecimiento interanual de 20,8% en el trimestre, impulsada por niveles récord en la producción de maíz y mayores cosechas de trigo, arroz y algodón, aunque con una caída en la soja. La ganadería y actividades asociadas crecieron 3,9%, con mejoras en la producción de carne porcina y aviar, leche y huevos, parcialmente compensadas por una menor faena bovina.
En conjunto, el informe confirma que el crecimiento económico en el cierre de 2025 estuvo liderado por sectores industriales y de servicios, con una base más diversificada, mientras que el aporte de los rubros primarios, aunque relevante, tuvo un peso menor en la dinámica del trimestre.




