El canciller Rubén Ramírez Lezcano informó que a pesar de que el Parlamento Europeo resolvió solicitar un dictamen a la Corte de Justicia de la Unión Europea sobre la compatibilidad jurídica del acuerdo MERCOSUR–Unión Europea con la normativa comunitaria, esta decisión no implica la paralización del tratamiento del acuerdo, sino que se trata de un paso técnico dentro del procedimiento institucional europeo, previo a su aprobación definitiva.
El ministro explicó que, mientras se aguarda el pronunciamiento del tribunal europeo, el acuerdo sigue siendo objeto de análisis político en el Parlamento Europeo. Además, indicó que este proceso no obstaculiza la posibilidad de una aplicación preliminar del acuerdo, siempre que los países del Mercosur avancen con su ratificación en los respectivos congresos nacionales.
En ese sentido, Ramírez Lezcano señaló que mantuvo contacto con el comisario europeo de Comercio y Desarrollo, Maroš Šefčovič, quien confirmó que la consulta a la Corte de Justicia no afecta el avance interno del acuerdo ni limita las acciones que los Estados parte puedan adoptar en esta etapa.
En el plano local, el Ministerio de Relaciones Exteriores ya remitió a la Presidencia de la República el proyecto de mensaje para su posterior envío al Congreso Nacional, donde deberá iniciarse el tratamiento legislativo del acuerdo. El ministro explicó que como parte de esta hoja de ruta, el presidente Santiago Peña dispuso que el Ministerio de Industria y Comercio convoque previamente a los principales actores del sector privado, gremios empresariales y medios de comunicación, con el objetivo de socializar los alcances y beneficios del acuerdo.
El ministro de Industria y Comercio, Carlos Javier Giménez, destacó la intención del Gobierno de avanzar con rapidez en su ratificación. Señaló que el objetivo es que Paraguay se posicione entre los primeros países del Mercosur en aprobar el acuerdo, lo que permitiría aprovechar tempranamente sus beneficios comerciales.
Giménez explicó que el acuerdo abre oportunidades para incrementar las exportaciones paraguayas hacia la Unión Europea, mejorar los precios de los productos nacionales e importar bienes de capital que impulsen la industrialización, la generación de empleo y nuevas inversiones. Remarcó, además, que la implementación del acuerdo debe ir acompañada de mejoras en competitividad, infraestructura y logística.
En ese contexto, el Gobierno destacó las gestiones realizadas ante el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para acceder a financiamiento destinado a infraestructura y al sector privado, entendiendo que estos factores son claves para maximizar los beneficios del acuerdo MERCOSUR–Unión Europea.



