El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se situó en 121,8 puntos en enero, registrando una baja de 6,4 puntos (-5,0 %) respecto de diciembre y quedando 14,9 % por debajo del nivel de hace un año. Este descenso representa la séptima caída mensual consecutiva, reflejando dinámicas diferenciadas en los mercados internacionales de lácteos.
La caída general del índice fue impulsada principalmente por la baja de los precios del queso y la mantequilla, que contrarrestó los modestos incrementos en las cotizaciones de las leches en polvo.
Los precios internacionales del queso registraron la mayor caída de enero, presionados por la intensificación de la competencia global. La abundante oferta en Estados Unidos y Europa contrarrestó los incrementos registrados en Nueva Zelanda, generando una tendencia bajista predominante.
Los precios de la mantequilla continuaron descendiendo debido a la mayor disponibilidad estacional de grasa de leche, las existencias acumuladas en Europa y la abundante oferta exportable de otras regiones productoras.
Por el contrario, los precios mundiales de leche en polvo mostraron incrementos. La leche desnatada en polvo experimentó la suba más marcada, sostenida por una renovada demanda de importaciones con precios más bajos, especialmente en el Cercano Oriente, África del Norte y algunas partes de Asia. La leche entera en polvo tuvo un aumento más moderado, limitado por una demanda que permaneció por debajo de los niveles históricamente bajos.
Para los productores y técnicos del sector lácteo, estas cifras reflejan un escenario de presión sobre los márgenes en productos de alta densidad de grasa, mientras que las leches en polvo mantienen cierto dinamismo en mercados regionales estratégicos.


