Ajustes en el ciclo ganadero global abren oportunidades para Paraguay en el comercio cárnico en 2026

El mercado mundial de la carne bovina atraviesa una etapa de reacomodamiento marcada por una oferta más ajustada y cambios en las decisiones productivas de los principales países ganaderos. En este contexto, Paraguay lograría sostener su presencia entre los principales exportadores del mundo, apoyado en una dinámica internacional que limita la disponibilidad global y reconfigura los flujos comerciales.

Según el informe “Ganado y aves de corral: mercados y comercio mundiales” del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la producción mundial de carne de res y ternera mostraría una contracción moderada en 2026. Esta evolución no responde a un único factor, sino a un conjunto de decisiones estratégicas en los grandes países productores, donde comienza a pesar más la recomposición del hato que la expansión de los volúmenes de faena.

Australia, Brasil, Estados Unidos, China y la Unión Europea enfrentarían caídas en su producción, principalmente por una menor faena de hembras. En estos países, los productores estarían priorizando la retención de vientres para fortalecer la base productiva futura, una señal clara de cambio de fase dentro del ciclo ganadero. Esta estrategia, si bien protege el hato reproductor, reduce la oferta inmediata de carne disponible para el mercado.

En contraste, algunos países mostrarían un desempeño más dinámico. México y Nueva Zelanda se beneficiarían de condiciones internas particulares que favorecen un mayor sacrificio de animales. En el caso mexicano, las restricciones impuestas por Estados Unidos al comercio de ganado vivo, como respuesta al brote del gusano barrenador del nuevo mundo, estarían impulsando un mayor procesamiento local, fortaleciendo la industria frigorífica y ampliando su capacidad exportadora. Nueva Zelanda, por su parte, capitalizaría los buenos resultados productivos de los últimos años, que incrementaron la disponibilidad de animales listos para faena.

Brasil y Australia, los dos mayores exportadores mundiales, reducirían sus envíos tras haber alcanzado niveles históricamente elevados en el período previo. La menor oferta exportable en estos países responde directamente al enfoque en la recomposición del hato, lo que introduce un límite estructural a la producción y al comercio internacional en el corto plazo.

Fuente: USDA

Este escenario de oferta más restringida genera oportunidades para otros actores, indica el reporte. Argentina, India y México aparecen bien posicionados para ganar espacio en los mercados internacionales, aprovechando la menor competencia y la firme demanda global. En particular, el fortalecimiento de la competitividad argentina estaría asociado a la escasez relativa de carne a nivel mundial, mientras que México ampliaría su presencia externa como consecuencia indirecta de los cambios en su comercio ganadero.

En Estados Unidos, el panorama también es de ajuste. La menor disponibilidad de animales para engorde, sumada a las restricciones a la importación de ganado mexicano, limitaría la producción interna. Esta situación impacta especialmente en la oferta de carne magra destinada al procesamiento, lo que abre espacio para un mayor volumen de importaciones, incluso desde países tradicionalmente competidores. Al mismo tiempo, las exportaciones estadounidenses perderían dinamismo, afectadas por la menor disponibilidad interna, la fuerte competencia australiana y las dificultades de acceso al mercado chino.

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