Los premios de la soja en la región atraviesan uno de sus peores niveles de la última década, presionados por un fuerte exceso de oferta en Sudamérica y una menor urgencia de compra por parte de la exportación. En puerto Asunción los premios se ubican actualmente entre -52 y -56 dólares por tonelada, muy por debajo del rango histórico de -25 a -35 dólares habitual para esta época de cosecha, explicó el analista de riesgo de StoneX Carlos Sanabria a AyN, sin embargo, explicó por qué es algo que no se puede determinar en el mercado local.
Sanabria detalla que la caída responde principalmente a la abundante producción regional. Brasil encamina una cosecha récord de entre 180 y 181 millones de toneladas, Paraguay también registra una zafra principal histórica y Argentina, pese a algunas complicaciones climáticas, mantiene una oferta relevante. “Este volumen conjunto genera una presión directa sobre el mercado físico, debilitando los valores en los principales puertos exportadores como Paranaguá, Rosario, Bahía Blanca y Necochea”, citó.
Un contexto que genera basis más firme en EE.UU., pero profundiza el castigo en Sudamérica
En paralelo, explicó, el contexto internacional refuerza la disparidad entre mercados. Mientras en Sudamérica sobra mercadería, en Estados Unidos el stock proyectado es ajustado, especialmente ante la posibilidad de mayores compras por parte de China. Esa combinación impulsa un basis más firme en el mercado estadounidense, pero profundiza el castigo en la región sudamericana, donde los compradores no compiten agresivamente por originar mercadería.
“En términos prácticos, el premio es el diferencial que se paga por encima o por debajo del precio de Chicago en función de la oferta y la demanda física. Cuando la disponibilidad es escasa, el premio mejora, incluso puede pasar a terreno positivo; cuando la oferta es abundante, el descuento se amplía. El mercado actual refleja claramente esta segunda situación”, detalló.
Además, el analista recuerda que la baja de retenciones en Argentina incentivó mayores ventas por parte de los productores, agregando presión adicional sobre los valores regionales. A esto se suma el avance acelerado de la cosecha y rendimientos superiores a los esperados, lo que obliga a liberar espacio en silos y acelera la necesidad de fijar condiciones comerciales.
Los descuentos podrían mantenerse elevados hasta que disminuya la presión estacional de cosecha
“Históricamente, los premios tienden a moverse de manera inversa al precio de Chicago, pero responden exclusivamente a la dinámica física de cada mercado. No son definidos de manera discrecional por las empresas compradoras, sino que se forman en función del equilibrio entre oferta disponible y necesidad de compra”, recordó.
Según los últimos relevamientos de StoneX Paraguay registra una comercialización cercana al 32% y Sanabria comenta que en recientes viajes recibió reportes de silos al límite de capacidad en varias zonas productivas, con lo que el mercado físico enfrenta semanas decisivas. Si el flujo de mercadería continúa al ritmo actual, los descuentos podrían mantenerse elevados hasta que disminuya la presión estacional de cosecha o se reactive con mayor intensidad la demanda externa.
La Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) y la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod) estuvieron realizando reclamos directos a multinacionales en los últimos días por la situación del descuento, asegurando que más que premio sienten un castigo, y falta de respeto al trabajo del agricultor. La CAP exigió respeto y trato digno a los compradores de soja y la Fecoprod por su parte pidió explicaciones claras sobre por qué se están viendo los números actuales del mercado.
Sobre el por qué de la preocupación en un mercado libre, Sanabria explica que “Hace más de diez años que en este período no se registraban niveles de costo como los actuales. Se trata de un nivel realmente malo o poco atractivo para los productores, ya que, como mencioné, históricamente para esta época el rango habitual se ubicaba entre -25 y -35 dólares por tonelada. Si hoy el descuento es 30 dólares mayor por tonelada respecto a ese promedio, el impacto es significativo”, analizó; y reiteró: “El nivel actual de descuento es muy elevado. De vuelta, esto no es que alguien digita o que alguien dice yo voy a pagar -50 o -60. Este es un premio ya que viene de afuera”, insistió en aclarar.



