Con el objetivo de proteger uno de los principales cultivos de invierno del país, Paraguay y Japón pusieron en marcha un proyecto de investigación de US$ 1,85 millones para combatir la Pyricularia del trigo, una enfermedad que representa una creciente amenaza para la producción nacional.
El proyecto fue presentado oficialmente en San Lorenzo y constituye el primer programa SATREPS ejecutado en el país. La iniciativa, denominada “Mitigación de la Pyricularia del trigo mediante el manejo integrado de enfermedades”, apunta a generar soluciones innovadoras frente a una enfermedad capaz de provocar pérdidas de hasta el 100% de la producción.
La propuesta forma parte del programa SATREPS (Asociación para la Investigación Científica y Tecnológica para el Desarrollo Sostenible), impulsado por el Gobierno del Japón a través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Se trata de la primera vez que Paraguay accede a este mecanismo de cooperación científica internacional, reconocido por vincular investigación de alto nivel con soluciones para desafíos productivos y de desarrollo.
Participan en la iniciativa la Facultad de Ciencias Químicas de la UNA (FCQ-UNA) y la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) como principales contrapartes nacionales, junto con la Universidad de Kobe como socio estratégico. También integran el proyecto el Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT-UNA), la empresa GenePar y la Universidad de Kyoto.
Paraguay registró severos brotes de la enfermedad en 2002 y 2023
La Pyricularia del trigo, causada por el hongo Pyricularia oryzae, es considerada una de las enfermedades más agresivas que afectan al cereal. Bajo condiciones favorables, puede ocasionar pérdidas de entre 60% y 100% en cuestión de semanas.
Al anunciar la noticia, la UNA destaca que la problemática tiene especial relevancia para Paraguay, que durante la campaña 2025 sembró cerca de 350.000 hectáreas de trigo y obtuvo una producción aproximada de 1,2 millones de toneladas. El cultivo constituye uno de los principales rubros de invierno y representa una fuente clave de ingresos para miles de productores, además de abastecer al mercado interno y generar exportaciones.
La decana de la FCQ-UNA y directora del proyecto, Cynthia Saucedo, destacó que la iniciativa busca transformar el conocimiento científico en herramientas concretas para el sector productivo.
“Este proyecto es una alianza estratégica entre la academia, el sector productivo y la cooperación internacional. Nuestro objetivo es transformar el conocimiento en soluciones reales para el campo paraguayo y fortalecer la capacidad del país para responder a una amenaza que trasciende fronteras”, señaló.
La investigadora recordó además que Paraguay registró severos brotes de la enfermedad en 2002 y 2023, con pérdidas superiores al 70% en numerosas parcelas productivas.
El proyecto en Paraguay
El proyecto tendrá una duración de cinco años, desde agosto de 2026 hasta agosto de 2031, y se implementará inicialmente en Alto Paraná e Itapúa, las principales zonas trigueras del país.
La estrategia contempla cuatro ejes de trabajo: el desarrollo de variedades con mayor resistencia genética, la identificación de tratamientos eficientes para semillas, los estudios epidemiológicos sobre el comportamiento del patógeno y la transferencia de tecnologías a productores y técnicos.
El gerente del proyecto, Julio César Iehisa, explicó que la investigación aprovechará avances desarrollados por especialistas de la Universidad de Kobe, quienes identificaron genes con potencial para conferir resistencia al hongo.

La iniciativa contempla la elaboración de un Manual de Manejo Integrado
Uno de los principales objetivos será incorporar múltiples genes de resistencia en una misma variedad mediante una estrategia conocida como “apilamiento de genes”, con el fin de lograr una protección más duradera frente a la capacidad de adaptación del patógeno.
“Cuando dependemos de una sola fuente de resistencia, el hongo puede adaptarse y superarla. Por eso buscamos combinar distintos mecanismos genéticos que permitan una protección más duradera y efectiva”, explicó el investigador.
Además, los equipos científicos analizarán la diversidad genética del patógeno presente en Paraguay, identificarán posibles especies vegetales que actúan como reservorios de la enfermedad y evaluarán nuevas herramientas para la protección temprana de los cultivos.
Como parte de los resultados previstos, la iniciativa contempla la elaboración de un Manual de Manejo Integrado de la Pyricularia, destinado a facilitar la adopción de tecnologías y recomendaciones prácticas por parte de productores y técnicos del sector.





