En el primer bimestre de 2026, la molienda de soja alcanzó 381.551 toneladas, con un leve aumento interanual, mientras que la industrialización de otras oleaginosas creció 22%, pasando de 9.550 a 11.625 toneladas. En febrero, el procesamiento total superó en cerca de 9 mil toneladas al mismo mes de 2025, contribuyendo a una utilización de la capacidad instalada del 50% en el periodo, lo que representa una caída de 2 puntos porcentuales explicada por la ampliación operativa del sector. Este desempeño se da en un contexto de condiciones favorables y perspectivas de mayor producción.
En el primer bimestre del año se registró un procesamiento de 381.551 toneladas de soja, un crecimiento de un poco más de 3 mil toneladas con respecto al mismo periodo del 2025. Al mismo tiempo, la molienda de otras oleaginosas (entre las que destacan la canola y el girasol) se incrementó un 22%, pasando desde 9.550 a las 11.625 toneladas.
Luego de que las condiciones externas favorables del año pasado consiguieran romper un patrón de muy baja utilización de la capacidad instalada que se venía registrando en la molienda entre 2020 y 2024, el sostenimiento de estas condiciones sumado a una cosecha actual que se espera pueda batir récords, permiten arrancar este 2026 nuevamente con buenos números de molienda y una expectativa clara de volver a mejorar los registros pasados, tanto en el procesamiento de nuestra principal oleaginosa: la soja, como en el de los demás granos.

La molienda de febrero del 2026 (considerando todas las oleaginosas) superó en cerca de 9 mil toneladas al mismo mes del año pasado, aunque se mantuvo por debajo del mejor registro para este mes.
De cumplirse las expectativas favorables para la agroindustria, los siguientes meses seguirán marcando aumentos, permitiendo no solo mejorar nuestros registros de exportación con productos de mayor valor, sino también seguir proveyendo a otras industrias nacionales, los productos que requieren a precios competitivos.
La molienda del mes de febrero de este año mejoró el registro del mismo mes en el 2025, lo que permitió cerrar el primer bimestre con una utilización del 50% de la capacidad instalada en el periodo. El mencionado porcentaje implica una variación de -2 puntos porcentuales que se debe básicamente a una mejora en la capacidad instalada por el reinicio de las operaciones de molienda en CAHPSA, en la segunda mitad del año pasado.



