En conjunto, el desempeño de los productos alimenticios derivados del sector agrícola en enero estuvo caracterizado por una elevada volatilidad. La agricultura a pequeña escala, especialmente la producción de hortalizas, concentró las mayores presiones alcistas, mientras que las frutas y los derivados de cereales actuaron como factores de compensación dentro de la canasta alimentaria, según lo observado en el Informe de Inflación publicado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Dentro del grupo de alimentos, el informe de inflación de enero del BCP identifica a las hortalizas y los tubérculos frescos como uno de los subgrupos con mayores aumentos de precios durante el mes. Se destacaron subas en productos como tomate, locote, mandioca y lechuga, entre otros, lo que posicionó a la producción hortícola de pequeña escala como uno de los principales factores de presión inflacionaria en enero.
Este comportamiento se refleja en el gráfico de principales variaciones por subgrupos, donde las hortalizas encabezan el ranking mensual.
En cuanto a la evolución de los cereales y sus derivados, incluidos la harina y los productos panificados, estos últimos registraron variaciones positivas de precios, aunque de menor magnitud relativa frente a otros rubros alimenticios, lo que evidencia una dinámica más moderada dentro de la canasta del IPC. El comportamiento interanual de los cereales y derivados no mostró saltos abruptos en enero, manteniéndose dentro de una trayectoria más estable.
Por el lado de los productos agrícolas con comportamiento descendente, el BCP destaca a las frutas frescas, que registraron disminuciones de precios, particularmente la banana, la piña y la naranja. Según el informe, esta caída estuvo asociada a un aumento de la oferta local, favorecido por condiciones climáticas propicias, lo que contribuyó a moderar parcialmente la inflación de alimentos durante el mes.





