El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) informó que formalizó una inversión de 40.000 millones de guaraníes en bonos emitidos por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). Esta operación representa la primera vez que la institución veterinaria oficial vuelca recursos institucionales hacia este tipo de instrumentos financieros de capitalización.
A través de un comunicado detallaron que la adquisición de estos títulos de deuda es resultado de la disponibilidad de recursos generados por la actividad del sector pecuario y una gestión administrativa orientada a la optimización de activos.
Adelantaron además el destino de los fondos y mecanismos financieros, explicando que la inversión se canalizará a través del sistema financiero y cooperativo nacional para financiar proyectos productivos específicos. Los ejes prioritarios de esta capitalización incluyen:
| Recuperación del hato ganadero: Financiamiento de programas de retención de vientres bovinos. |
| Tecnificación: Inversión en sistemas de producción y mejora de la resiliencia del sector ante factores externos. |
| Competitividad: Facilitación de acceso a crédito en condiciones de mercado competitivas para sectores estratégicos. |
El rol de la AFD como banca de segundo piso
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), entidad receptora de la inversión, opera bajo la modalidad de banca de segundo piso. Esto significa que la institución no otorga créditos directamente al público, sino que provee fondeo a bancos, financieras y cooperativas.
Al ser una entidad de propiedad estatal, la AFD utiliza la emisión de bonos, como los adquiridos por SENACSA, para captar liquidez y redistribuirla en forma de préstamos de largo plazo. Estos instrumentos financieros están diseñados para sostener proyectos que, por su naturaleza y plazo, requieren condiciones de financiación que la banca comercial convencional no siempre puede cubrir de forma independiente.
La operación asegura que el capital generado por el sector primario se mantenga dentro del circuito financiero productivo, garantizando la disponibilidad de líneas de crédito para el desarrollo agropecuario nacional bajo el marco regulatorio de la Superintendencia de Bancos.




