El último informe de Estimaciones de la Oferta y la Demanda Agrícola Mundial (WASDE), emitido por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, mantuvo sin cambios las previsiones para Paraguay. Según el organismo, nuestro país cerrará la campaña 2025/26 con una producción sólida de 11,50 millones de toneladas, de las cuales se espera que 7,70 millones de toneladas se destinen directamente al mercado de exportación, consolidando la posición de Paraguay como un proveedor clave en el flujo global de oleaginosas.
En el escenario estadounidense, los ajustes reflejan una mayor actividad industrial. Las importaciones de soja en EE. UU. se incrementaron en 136.000 toneladas métricas, una cifra que se alinea con el volumen de molienda, el cual también subió en 136.000 toneladas métricas debido a una fuerte demanda interna de harina de soja. A pesar de este mayor procesamiento, las existencias finales de la potencia del norte se mantuvieron estables en 9,53 millones de toneladas métricas, con un precio promedio proyectado que se sostiene en los 374,78 dólares por tonelada.
Sin embargo, el panorama para nuestros vecinos del sur presenta algunos desafíos. El USDA recortó la producción de Argentina en 500.000 toneladas, situando su cosecha estimada en 48 millones de toneladas. Esta reducción responde principalmente a una caída en los rendimientos por hectárea, un factor climático que el aumento del área de siembra no logró compensar totalmente. Una situación similar ocurre en Ucrania, donde la producción también cayó en medio millón de toneladas por una reducción en la superficie cultivada, lo que ajusta la oferta global de la oleaginosa.

En cuanto a Brasil, igual que para Paraguay, el USDA mantuvo su previsión sobre la cosecha de soja en 180 millones de toneladas y en 114 millones la expectativa sobre las exportaciones del grano sin procesar.
El informe destaca un leve retroceso en las existencias finales de soja a nivel mundial, que se redujeron en 200.000 toneladas debido a menores stocks en India y la ya mencionada Ucrania. En el ámbito de los derivados, el aceite de soja mostró un ligero excedente en las existencias finales de EE. UU. tras un menor uso proyectado para biocombustibles, aunque esto fue parcialmente equilibrado por un mayor consumo en la industria alimenticia y de piensos. Estos ajustes globales configuran un mercado que, si bien estable para Paraguay, se mantiene sensible a las variaciones de rendimiento en el Cono Sur.




