“El productor paraguayo, si tiene que optar entre un cultivo que ya conoce, que maneja y sabe cuándo, cómo y dónde vender, lo elige sin dudar, incluso aunque otros cultivos pueda ofrecer mejores resultados”, afirmó Raquel Cáceres de Coprodes, durante el Simposio Latinoamericano de Canola. “Definitivamente necesitamos trabajar en un sistema de capacitación e información al productor”, sugirió la experta tras su presentación en el evento internacional.
La especialista explicó que este temor a lo nuevo es uno de los principales obstáculos para consolidar la expansión de la canola en Paraguay, un cultivo que ya demostró buenos rendimientos y se insertó de manera favorable en el sistema productivo nacional.
Durante su exposición, Cáceres presentó un panorama sobre el estado actual del cultivo en el país: la superficie sembrada, los desafíos, las fortalezas y la importancia de mejorar el manejo agronómico. Destacó que las empresas realizaron un trabajo clave en la adaptación del material genético, lo que permitió alcanzar rendimientos de hasta 2.500 kilos por hectárea, muy por encima del punto de equilibrio, que ronda los 1.000 a 1.100 kilos.
La especialista resaltó además que la canola ocupa un lugar estratégico en la rotación de cultivos, lo que contribuye a la diversificación productiva. “Nunca se recomienda sembrar el 100% de la superficie con canola, porque tiene ciertos riesgos, especialmente climáticos, pero sí aprovechar la ventana que existe en el sistema productivo”, explicó.
En Paraguay, el máximo alcanzado hasta ahora fue de unas 100 mil hectáreas de canola, aunque el potencial estimado llega hasta un millón. Sin embargo, el mayor reto está en garantizar la estabilidad de la producción. “Para dar valor agregado necesitamos consolidarnos en la producción. Hoy contamos con tres industrias y en algunos años ya se registró desabastecimiento de materia prima. Eso demuestra que la demanda está, pero falta seguridad en la oferta”, apuntó.
Destacando lo ya logrado con el rubro canola en Paraguay en los últimos años, Cáceres destacó que el aceite de canola producido en el país es de “primerísimo nivel”, con gran potencial para competir en el mercado internacional. “El gran desafío es afianzarnos en la producción, consolidarnos y salir al mundo con productos industrializados”, concluyó.