Las investigaciones están cada vez más alineadas con las demandas del productor

Los trabajos científicos están contribuyendo cada vez más a la mejora de las tareas en el campo agrícola, y los productores están recibiendo mejor estas investigaciones, sobre todo gracias a la intervención de los jóvenes de la familia. Así lo expresó Cinei Riffel, profesora de Setrem, sobre la relación entre la academia y el campo en América del Sur.

“Cada vez más, los trabajos científicos están contribuyendo a la mejora del conjunto de las prácticas agrícolas, al manejo de los cultivos, a la selección de cultivares y a la aplicación de los conocimientos académicos en la chacra”, dijo Riffel durante su participación en el Tercer Simposio Latinoamericano de Canola (SLAC), realizado este año en Naranjal, Alto Paraná.

La académica aseguró que eventos como el SLAC permiten un acercamiento entre la academia, los productores y los técnicos extensionistas. “Todo esto necesita estar alineado. ¿Qué es lo que vemos hoy? Que las investigaciones están cada vez más alineadas con las demandas del productor, llevando a la práctica lo que la academia aporta y lo que la universidad enseña”, afirmó.

Además, celebró que la receptividad de los productores hacia el conocimiento generado en el ámbito académico es cada vez mayor, lo que permite que la universidad esté presente en toda la cadena productiva.

La clave: la integración de los más jóvenes

Cinei Riffel asegura que la integración de los más jóvenes en las tareas de los campos familiares es clave para la incorporación de tecnología. Al mismo tiempo, esa tecnología presente en la chacra se convierte en un atractivo que fomenta el arraigo de las nuevas generaciones en el entorno rural.

“El productor está asimilando la información con mayor facilidad. Hoy, el incentivo a la permanencia de los jóvenes en la agricultura es una forma de integrar tecnologías al campo, porque los mayores no siempre saben manejar un celular o una máquina llena de tecnología. Gracias a estas herramientas, también se fomenta que los jóvenes permanezcan en el campo, y al ver a sus hijos, los padres comprenden cómo su propiedad puede tener continuidad; es decir, la sucesión familiar también está muy conectada con lo que se busca en la universidad y en la academia”, sentenció.

La experta recuerda que la eficiencia hoy está vinculada al conocimiento. Cada vez que se investiga y se genera más conocimiento, se logra una mayor efectividad en la producción. El conocimiento potencia el rendimiento dentro de la propiedad, algo que nuestra región necesita. Por ello, invitó a los productores paraguayos a buscar conocimiento, asistir a este tipo de eventos, explorar alternativas y animarse a conocer e incorporar tecnología.

Cinei Riffel es egresada de la Universidad Federal de Santa María, tiene una maestría en Producción Vegetal en la UDESC y un doctorado en Fitosanidad con énfasis en Entomología Agrícola en la UFPEL. Especialista en control biológico, entomología agrícola y manejo integrado de plagas en cultivos como soja, maíz, trigo y arroz, actualmente coordina el Centro de Investigación NUAGRO y ACOBIO (Agentes de Control Biológico).

Setrem, la Sociedad Educativa de Três de Maio, es una institución educativa con más de 100 años de historia, ubicada en la ciudad de Três de Maio, Rio Grande do Sul. En su oferta de grado y posgrado para agronomía cuenta con laboratorios de análisis de suelo, análisis de semilla, química y bioquímica, y una incubadora de tecnología que representa un entorno de apoyo a startups, negocios innovadores y proyectos emprendedores. Entre sus opciones de posgrado se incluye un programa de Gestión de Agronegocios.