Aunque es una virtud el trabajar en silencio, las cooperativas necesitan contarle al país lo que hacen en cuanto a lo económico y sobre todo lo social, afirmó el presidente de la Federación de Cooperativas de la Producción (FECOPROD) Alfred Fast, durante su discurso en la celebración del Día del Cooperativismo. Insistió a sus colegas y compañeros que la ciudadanía merece saber, para así también comprender y reconocer.
“Hoy estamos en familia. La gran familia cooperativa del Paraguay está aquí presente”, expresó Fast al abrir su discurso en el acto que se realizó en el Centro Cultural Chortitzer. Durante su alocución, rindió homenaje a los pioneros del cooperativismo paraguayo y valoró el papel de los productores asociados que impulsan la innovación y el desarrollo del país en rubros como la leche, la carne, el trigo, la soja, y más recientemente, la producción porcina y avícola. Subrayó que este avance hacia la industrialización genera miles de empleos, agregando valor desde el interior del país.
Pero el eje principal de su mensaje fue la necesidad de comunicar más y mejor. “Muchas veces somos tímidos para hablar de lo que hacemos, pero somos muy fuertes en el trabajo. Esa es una gran virtud, aunque también debemos comunicar más para que la ciudadanía conozca y valore lo que se hace desde el cooperativismo, no solo en lo económico, sino también en lo social”, afirmó.
En ese sentido, aludió a un caso reciente que afectó al mercado del cuero, donde, según sus declaraciones, una ONG difundió acusaciones de maltrato hacia indígenas por parte de una cooperativa chaqueña. “La verdad es otra: aquí se viene trabajando desde hace muchos años con las comunidades indígenas, y se hace bien, con resultados concretos y a gran escala”, aseguró. Añadió que actualmente más de 20.000 personas indígenas están involucradas en proyectos cooperativos, y que tres cooperativas del Chaco, junto a otros actores, compraron 190.000 hectáreas de tierras para las comunidades indígenas.
“Cuenten, compartan”, insiste Alfred Fast a las cooperativas
“¿Dónde más se ve que cooperativas compren tierras para otro grupo cultural? Eso merece ser reconocido y difundido. Esta es la verdadera responsabilidad social cooperativa”, sostuvo con énfasis. Por ello, instó especialmente a quienes asistían por primera vez a “que lo cuenten, que lo compartan”.

Cada vez son más las socias y líderes cooperativas
Fast también abordó el tema de la participación femenina en el cooperativismo, recordando que históricamente los primeros cooperativistas fueron mayoritariamente hombres. “En Rochdale, hace ya 100 años, fueron 27 hombres y una mujer quienes iniciaron el movimiento cooperativo. Hoy, eso nos puede parecer desbalanceado, y es cierto: en las cooperativas de producción todavía hay más socios varones que mujeres”, reconoció. Sin embargo, explicó que esta diferencia responde más a una estructura familiar tradicional que a una discriminación real.
“No significa exclusión, sino una práctica cultural que se está transformando”, dijo. Destacó que en cooperativas de ahorro y crédito hay una fuerte presencia femenina, especialmente de profesoras y trabajadoras, y que en el sector de producción el socio suele ser el jefe de familia. “Cuando uno observa las estadísticas fríamente puede pensar que hay machismo. Pero no es así. Es una costumbre arraigada en las dinámicas familiares y rurales”, explicó, insistiendo en aclarar que esta dinámica está en un proceso de cambio que está integrando cada vez a más mujeres.
Fast también aprovechó el encuentro para reivindicar al cooperativismo como un modelo que humaniza al sistema económico: “El cooperativismo no es socialismo; es una forma de abrazar al capitalismo, el único sistema capaz de generar riqueza y convertirlo en algo más justo, más humano”.