El Banco Central del Paraguay (BCP) salió al paso de los cuestionamientos por la reciente apreciación del guaraní, en un contexto de debate con sectores económicos, especialmente del agro y los exportadores, preocupados por el impacto del tipo de cambio en la competitividad de la soja, la carne y otros productos de exportación. La banca matriz defendió que el valor del dólar se determina por la oferta y la demanda, y advirtió sobre los riesgos de intervenir de forma sistemática para sostener una moneda estadounidense más alta.
A través de una nota técnica titulada “Evolución reciente del tipo de cambio nominal en Paraguay: una visión macroeconómica integral”, la banca matriz expuso los argumentos que, a su criterio, explican el comportamiento reciente del mercado cambiario y justifican la estrategia monetaria aplicada en los últimos años.
El documento llega en un contexto de creciente debate entre distintos sectores económicos, especialmente exportadores, que han expresado preocupación por la fortaleza del guaraní y su impacto sobre la competitividad.
El BCP descarta que la baja de tasas haya provocado la depreciación de 2024
Uno de los principales puntos abordados por la entidad es la crítica que atribuye la depreciación registrada en 2024 a la reducción de la Tasa de Política Monetaria (TPM) entre 2023 y 2024. El Banco Central sostiene que el proceso de reducción de tasas fue consistente con la evolución de la inflación, que se mantuvo dentro de la meta oficial, y afirma que no existe evidencia para atribuir el comportamiento del tipo de cambio exclusivamente a esa decisión.
Según el informe, la depreciación observada durante 2024 respondió principalmente al deterioro de los términos de intercambio, en particular a la caída del 25% en los precios internacionales de la soja, que derivó en un déficit de cuenta corriente equivalente al 3,2% del Producto Interno Bruto (PIB).
A ello se sumó el fortalecimiento global del dólar, fenómeno que afectó a la mayoría de las monedas de la región. El BCP destaca que el guaraní se ubicó entre las divisas que registraron una menor depreciación relativa durante ese período.
Las intervenciones de 2025 fueron para corregir un desalineamiento temporal
El informe también dedica un apartado a explicar las intervenciones realizadas por la autoridad monetaria durante el primer semestre de 2025.
De acuerdo con el BCP, en ese período el guaraní continuó depreciándose a pesar de que el dólar comenzaba a debilitarse a nivel internacional y de que la economía paraguaya mostraba un crecimiento interanual del 7%.
La entidad atribuye ese comportamiento, en parte, a expectativas del mercado que impulsaron una mayor demanda preventiva de dólares, ante proyecciones que situaban el tipo de cambio de cierre de año entre G. 8.000 y G. 8.200 por dólar.
En ese contexto, las ventas de divisas realizadas entre marzo y abril buscaron preservar el funcionamiento ordenado del mercado y corregir un posible desalineamiento respecto de los fundamentos macroeconómicos.
Para el Banco Central, la posterior corrección observada durante el segundo semestre validó el diagnóstico de que el comportamiento registrado en la primera mitad del año no respondía plenamente a las condiciones económicas reales.

Grado de inversión, crecimiento y soja impulsan la apreciación del guaraní
Lejos de atribuir la fortaleza actual de la moneda a decisiones de política monetaria, el BCP sostiene que la apreciación del guaraní responde a factores estructurales y coyunturales.
Entre los primeros menciona el dinamismo de la economía, la fortaleza del sistema financiero, las reformas regulatorias, la reducción del riesgo país y la obtención del grado de inversión por parte de Moody’s y posteriormente de Standard & Poor’s.
A estos elementos se suma un factor transitorio particularmente relevante para el sector agropecuario: la cosecha récord de soja de 2026, que incrementó significativamente el ingreso de divisas al país y contribuyó a fortalecer la moneda local.
El BCP advierte sobre los riesgos de forzar un dólar más alto
Más allá de explicar la evolución reciente del tipo de cambio, el documento constituye una defensa explícita del régimen de metas de inflación y de la libre determinación del valor del guaraní por parte del mercado.
La banca matriz advierte que una estrategia orientada a sostener artificialmente un determinado nivel del dólar mediante compras sistemáticas de divisas podría generar distorsiones económicas importantes.
Entre los riesgos menciona presiones inflacionarias futuras, alteraciones en las señales de precios, mayores costos cuasifiscales derivados de la esterilización monetaria y un eventual deterioro del patrimonio y la credibilidad del Banco Central.
En ese sentido, la institución reitera que sus intervenciones cambiarias tienen como objetivo suavizar episodios de volatilidad excesiva y no fijar un nivel específico para el tipo de cambio.
“La competitividad no se construye con devaluaciones”
Como mensaje final, el BCP rechaza la idea de utilizar el tipo de cambio como herramienta para mejorar de forma permanente la competitividad de la economía. Según la entidad, la capacidad competitiva del país depende principalmente de factores estructurales como la productividad, la infraestructura, la logística, el capital humano y las condiciones de financiamiento.
Por ello, sostiene que una devaluación artificial del guaraní podría generar efectos temporales, pero no resolvería los desafíos de fondo que enfrenta la economía paraguaya.





